En la superficie del agua reposaban tranquilos esos numerosos animales abstractos, los pensamientos. No eran más que alegres y pequeñas ideas, lisas, livianas y plácidas, que se confundían con el agua clara en una armonía sin otra igual.
Agua y pensamientos vivían juntos y así pegados, eran impenetrables y devolvían al cielo todo el brillo del sol que les alcanzaba, cegando a quien les miraba.
Los pensamientos, que no tenían un cuerpo definido, se lo adquirían con esta acuosa y integrada simbiosis. Uno obtenía un cuerpo prestado, el otro ganaba una maleable alegría transformada en reducidas olas.
Vino el tiempo, aquél que todo cambia.
Al mirar aquella unión, el tiempo, que tampoco tenía cuerpo, se llenó de envidia. Se puso celoso y quiso robar los pensamientos sólo para sí. No les pudo agarrar pero usando toda su malicia, confundió y corrompió a los pensamientos. Deformó y rayó el agua. En fin, transmutó todo el equilibrio del lugar...
Por culpa del tiempo, los pensamientos se tornaran tristes, densos y pesados... Cuando el agua se dió cuenta de su plan, intentó sostener los pobres pensamientos que se ahogaban, pero era tarde. No les pudo aguantar... Siendo así, los pensamientos se perdieron en sus honduras, desvaneciéndose.
La superficie del agua, en señal de luto, se tornó más oscura y no más reflejaba los rayos del sol que ahora eran atraídos hacia dentro de toda su profundidad por una fuerza desconocida.
Y es por éso que hay aguas claras y otras oscuras... Las claras todavía no han sido halladas por el tiempo...
Ninfa Negra
Aventuras y desventuras en un idioma extranjero: Poesías, cuentos, escritos y otras historias...
viernes, 28 de diciembre de 2007
jueves, 27 de diciembre de 2007
La Mascota
El oscuro,
peligroso,
feo y,
deformado animal
que vive en mí,
aquél que carga lo peor que llevo por dentro,
le liberto aquí.
En mi ilusión, creo que le controlo
aunque sepa que he fracasado
al intentar domarle.
Lejos de este sitio
mi mascota es mantenida enclaustrada
para que sus garras no alcancen
quién se le acerque.
Pero la bestia está libre
en este lugar
desprovisto de civilidad.
Comprendo que,
para que la fiera no me mutile,
mi pobre animal necesita su espacio
y es lo que le doy en estas páginas.
Libero la bestia
para que corra por el campo,
para que juegue cruelmente con los más indefensos animales
permitiendo que se divierta con el dolor
de sus (otras) víctimas.
Aquí le permito toda libertad
para que salga
y que hiera quienquiera
en cuanto finjo que leo un libro
distraida bajo un árbol...
(Mientras descanso mi mente
del dolor que cargo...)
Su violencia la defiendo
alegando que mi fiera es tan sólo una pequeña cría
que desconoce a su fuerza.
Todo lo que necesita
para mantenerse tranquila
es alimentar a sus más básicos instintos.
Aquí, y tan sólo aquí,
donde las brujas se encuentran
donde el salado tiene suerte y,
donde el feo es bello,
le permito a mi animal que se revele,
que se enseñe entero
y que se me liberten
los más insanos y primitivos pensamientos.
Ninfa Negra
peligroso,
feo y,
deformado animal
que vive en mí,
aquél que carga lo peor que llevo por dentro,
le liberto aquí.
En mi ilusión, creo que le controlo
aunque sepa que he fracasado
al intentar domarle.
Lejos de este sitio
mi mascota es mantenida enclaustrada
para que sus garras no alcancen
quién se le acerque.
Pero la bestia está libre
en este lugar
desprovisto de civilidad.
Comprendo que,
para que la fiera no me mutile,
mi pobre animal necesita su espacio
y es lo que le doy en estas páginas.
Libero la bestia
para que corra por el campo,
para que juegue cruelmente con los más indefensos animales
permitiendo que se divierta con el dolor
de sus (otras) víctimas.
Aquí le permito toda libertad
para que salga
y que hiera quienquiera
en cuanto finjo que leo un libro
distraida bajo un árbol...
(Mientras descanso mi mente
del dolor que cargo...)
Su violencia la defiendo
alegando que mi fiera es tan sólo una pequeña cría
que desconoce a su fuerza.
Todo lo que necesita
para mantenerse tranquila
es alimentar a sus más básicos instintos.
Aquí, y tan sólo aquí,
donde las brujas se encuentran
donde el salado tiene suerte y,
donde el feo es bello,
le permito a mi animal que se revele,
que se enseñe entero
y que se me liberten
los más insanos y primitivos pensamientos.
Ninfa Negra
martes, 25 de diciembre de 2007
La Niña y la Mar
Niña vestida de mar
salta las olas
y juega con el tiempo
que ha tomado por la mano
y que se va con la marea...
Ninfa salada
baila en la blanca arena
y celebra entre carcajadas
la inesperada fuerza
de una mar imprevisible...
Musa de las estrellas de mar,
que adornan su pelo,
mira el horizonte
mientras un misterio se le es desnudado...
Algo que lo olvidarás en cuanto lo oigas...
A pesar de todo lo que todavía
le van a contar en la escuela de los mortales,
la diosa del mar le susurra un secreto
que tal vez pueda cambiar toda su suerte...
Allí, en la linea que separa el cielo del mar,
no está en fin
sino el principio,
cuyos enigmas sólo se le pueden descifrar
sus ojos de niña...
salta las olas
y juega con el tiempo
que ha tomado por la mano
y que se va con la marea...
Ninfa salada
baila en la blanca arena
y celebra entre carcajadas
la inesperada fuerza
de una mar imprevisible...
Musa de las estrellas de mar,
que adornan su pelo,
mira el horizonte
mientras un misterio se le es desnudado...
Algo que lo olvidarás en cuanto lo oigas...
A pesar de todo lo que todavía
le van a contar en la escuela de los mortales,
la diosa del mar le susurra un secreto
que tal vez pueda cambiar toda su suerte...
Allí, en la linea que separa el cielo del mar,
no está en fin
sino el principio,
cuyos enigmas sólo se le pueden descifrar
sus ojos de niña...
sábado, 22 de diciembre de 2007
Ambigüedad
Una mirada severa,
para que la crean inalcanzable.
Silencio,
para que nunca se le sepan lo que piensa.
La boca puede sonreír y parecer maliciosamente cínica
para que la crean misteriosa...
Al revés,
la mirada puede ser severa
porque teme que sus ojos revelen más que desea enseñar...
Se queda en silencio
porque está demasiado sorprendida con sus propios pensamientos
Y sonríe sólo porque está feliz...
Todo depende del momento
o del intento...
Así es la mujer
y toda su ambigüedad...
¿Cómo saber su intento?
No se lo sabe...
Para celebrar o lamentar simplemente
se le adivina...
Ninfa Negra
para que la crean inalcanzable.
Silencio,
para que nunca se le sepan lo que piensa.
La boca puede sonreír y parecer maliciosamente cínica
para que la crean misteriosa...
Al revés,
la mirada puede ser severa
porque teme que sus ojos revelen más que desea enseñar...
Se queda en silencio
porque está demasiado sorprendida con sus propios pensamientos
Y sonríe sólo porque está feliz...
Todo depende del momento
o del intento...
Así es la mujer
y toda su ambigüedad...
¿Cómo saber su intento?
No se lo sabe...
Para celebrar o lamentar simplemente
se le adivina...
Ninfa Negra
jueves, 20 de diciembre de 2007
Testamento
Si yo muriese hoy o mañana
no tendría mucho lo que dejar
a las personas que se quedarían
en este mundo insano.
Pero si muriese
habría algunas cosas,
pocas cosas,
que me gustaría
que tuviesen un destino
que me pareciese menos oscuro...
A mi amiga brujita
le dejaría las Variaciones Enigmáticas,
los libros de Borges (que sé que ama),
los de Rosa Montero y (tal vez) los de Cecilia
(para que las aprendiese a amar).
Además le dejaría
el encargo de escribir en todos mis blogs un epitafio,
ni que fuese sólo para avisar a los amigos lejanos
sobre mi muerte.
(A mi la muerte no me parece una excusa
para ser negligente con los amigos,
tampoco olvidada...)
Si yo muriese hoy o mañana
le dejaría a mi amigo de juguetes
mi Nemesis,
la artesana de palabras y pacificadora,
para que él pudiese seguir
mantenendo la ética
y buscando la dulce venganza...
Les dejaría a mis amigas íntimas,
aunque distantes,
los libros que les complaciesen
y, el recuerdo de mi sonrisa
cada vez que abriesen uno de ellos.
Si yo muriese hoy o mañana
les dejaría a todos mis compañeros de trabajo
-incluso a los antiguos-
un "muchas gracias"
por soportar el rigor
o la alegría,
ambos a veces desmedidos,
que les impuse a lo largo
de los cansadores días.
Si yo muriese hoy o mañana
les dejaría a mis queridos amigos
un caluroso abrazo
que esperaría que sintiesen
como más que un escalofrío,
todas la veces que cerrasen sus ojos
para sentir la caricia del viento en sus pieles...
A los hombres de mi vida
les dejaría en fin mi "te quiero",
que tanto desearon oír susurrado,
y un sólo "te amo"
que les entregaría finalmente
en mi último suspiro.
Si yo muriese hoy o mañana
les dejaría a todos
mis parcos escritos
y un pedido de disculpa
por no haber seguido escribiendo
y corrigiendo mi imprecisa y oscura poesía.
Ninfa Negra
no tendría mucho lo que dejar
a las personas que se quedarían
en este mundo insano.
Pero si muriese
habría algunas cosas,
pocas cosas,
que me gustaría
que tuviesen un destino
que me pareciese menos oscuro...
A mi amiga brujita
le dejaría las Variaciones Enigmáticas,
los libros de Borges (que sé que ama),
los de Rosa Montero y (tal vez) los de Cecilia
(para que las aprendiese a amar).
Además le dejaría
el encargo de escribir en todos mis blogs un epitafio,
ni que fuese sólo para avisar a los amigos lejanos
sobre mi muerte.
(A mi la muerte no me parece una excusa
para ser negligente con los amigos,
tampoco olvidada...)
Si yo muriese hoy o mañana
le dejaría a mi amigo de juguetes
mi Nemesis,
la artesana de palabras y pacificadora,
para que él pudiese seguir
mantenendo la ética
y buscando la dulce venganza...
Les dejaría a mis amigas íntimas,
aunque distantes,
los libros que les complaciesen
y, el recuerdo de mi sonrisa
cada vez que abriesen uno de ellos.
Si yo muriese hoy o mañana
les dejaría a todos mis compañeros de trabajo
-incluso a los antiguos-
un "muchas gracias"
por soportar el rigor
o la alegría,
ambos a veces desmedidos,
que les impuse a lo largo
de los cansadores días.
Si yo muriese hoy o mañana
les dejaría a mis queridos amigos
un caluroso abrazo
que esperaría que sintiesen
como más que un escalofrío,
todas la veces que cerrasen sus ojos
para sentir la caricia del viento en sus pieles...
A los hombres de mi vida
les dejaría en fin mi "te quiero",
que tanto desearon oír susurrado,
y un sólo "te amo"
que les entregaría finalmente
en mi último suspiro.
Si yo muriese hoy o mañana
les dejaría a todos
mis parcos escritos
y un pedido de disculpa
por no haber seguido escribiendo
y corrigiendo mi imprecisa y oscura poesía.
Ninfa Negra
miércoles, 19 de diciembre de 2007
Nada
Mientras miro la nada
todas las fantasías
se apoderan de mis pensamientos
y confunden mi frágil realidad...
Cuando miro la nada
nada tengo,
nadie soy,
simplemente acompaño
el flujo de ideas
que destruyen mi tranquilidad...
Cuando miro la nada
vivo intensamente mis recuerdos,
investigo y juzgo mis secretos y,
casi revivo
los más inolvidables momentos...
Exploro la nada
siempre que algo me entristece
(partiendo mi corazón)
o alegra
(llenándome de alegría)...
A veces me pierdo en la nada
al mirarte en los ojos
para en seguida encontrarme
perdida en tu boca...
Mientras miro la nada,
escribo...
La busco después de leer un libro
cuando quiero absorber una oración
o digerir una frase.
Al mirarla me encuentro con mis ángeles
y con mis demonios...
Los mismos que me incitan
a apuntar mis pensamientos...
Cuando miro la nada,
todo se pasa en mi mente...
Al mirarme, alguien un poco más observador
puede creerme distante,
pero es al revés,
es cuando estoy lo más cerca
de mí misma.
Ninfa Negra
todas las fantasías
se apoderan de mis pensamientos
y confunden mi frágil realidad...
Cuando miro la nada
nada tengo,
nadie soy,
simplemente acompaño
el flujo de ideas
que destruyen mi tranquilidad...
Cuando miro la nada
vivo intensamente mis recuerdos,
investigo y juzgo mis secretos y,
casi revivo
los más inolvidables momentos...
Exploro la nada
siempre que algo me entristece
(partiendo mi corazón)
o alegra
(llenándome de alegría)...
A veces me pierdo en la nada
al mirarte en los ojos
para en seguida encontrarme
perdida en tu boca...
Mientras miro la nada,
escribo...
La busco después de leer un libro
cuando quiero absorber una oración
o digerir una frase.
Al mirarla me encuentro con mis ángeles
y con mis demonios...
Los mismos que me incitan
a apuntar mis pensamientos...
Cuando miro la nada,
todo se pasa en mi mente...
Al mirarme, alguien un poco más observador
puede creerme distante,
pero es al revés,
es cuando estoy lo más cerca
de mí misma.
Ninfa Negra
martes, 18 de diciembre de 2007
No hagas caso de la belleza...
¿Por qué la belleza es tan importante?
Me molestan los que se importan con ella
y tan sólo con ella.
Y me enfada que no sepas distinguir
entre los que no ven más que la apariencia
y los que te quieren tanto...
¿Por qué crees que no eres bello?
¿Por qué piensas
que la belleza es tan sólo física?
Para mi eres bello y hermoso
y siempre lo serás...
Aunque te quedes anciano
mis ojos sólo verán
aquél que tanto quiero.
No te fijes sólo en las apariencias.
A mi todo lo que me importa es tú,
lo que piensas
y lo que me dijes
mientras estemos juntos...
Hay en ti un corazón que late
y que desea que los otros te aprueben.
Lo siento.
¡No te van a aprobar nunca!
Los otros prefieren lastimarte
Prefieren ver en ti sus errores
y ¡acusarte de sus propios crímenes!
Los otros no se importan
pero yo me importo
y te digo:
Si quieres que te aprueben,
¡aprúevate a ti mismo!
Pequeña nota graciosa:
¡Cuidado!
Acuérdate que as apariencias empeoran con el tiempo
(y los ojos también...)
Además, acuérdate que quien te habla ahora es una bruja...
Tal vez no sea alguien cuya opinión deba ser considerada
cuando le preguntas sobre lo que piensa respecto a la belleza...
Tal vez para la bruja el bello le sea feo, peligroso o infame...
La siempre incierta e imprecisa,
Ninfa Negra
Me molestan los que se importan con ella
y tan sólo con ella.
Y me enfada que no sepas distinguir
entre los que no ven más que la apariencia
y los que te quieren tanto...
¿Por qué crees que no eres bello?
¿Por qué piensas
que la belleza es tan sólo física?
Para mi eres bello y hermoso
y siempre lo serás...
Aunque te quedes anciano
mis ojos sólo verán
aquél que tanto quiero.
No te fijes sólo en las apariencias.
A mi todo lo que me importa es tú,
lo que piensas
y lo que me dijes
mientras estemos juntos...
Hay en ti un corazón que late
y que desea que los otros te aprueben.
Lo siento.
¡No te van a aprobar nunca!
Los otros prefieren lastimarte
Prefieren ver en ti sus errores
y ¡acusarte de sus propios crímenes!
Los otros no se importan
pero yo me importo
y te digo:
Si quieres que te aprueben,
¡aprúevate a ti mismo!
Pequeña nota graciosa:
¡Cuidado!
Acuérdate que as apariencias empeoran con el tiempo
(y los ojos también...)
Además, acuérdate que quien te habla ahora es una bruja...
Tal vez no sea alguien cuya opinión deba ser considerada
cuando le preguntas sobre lo que piensa respecto a la belleza...
Tal vez para la bruja el bello le sea feo, peligroso o infame...
La siempre incierta e imprecisa,
Ninfa Negra
A la expectativa
Estoy constantemente
a la expectativa
mientras aguarde
una amistad
que sea fiel;
Un encuentro
que sea ansiado;
Un amor
que también sea compañero;
Una caricia
que sea suave;
Una demostración de cariño
aunque sea fugaz;
Un beso
que sea apasionado;
Una palabra
aunque que sea la mía...
Cierro mis ojos
y imagino cada un de esos momentos aguardados...
Sé que ni siempre ocurrirán
pero sigo creyendo
que algo bueno se me pasará,
o que un de mis sueños se realizará...
Al final, nunca sé
si sueño acordada
o si vivo dormida.
Sólo lo que sé
es que la expectativa
siempre es el aliento
que insisto mantener
en mi vida...
Ninfa Negra
a la expectativa
mientras aguarde
una amistad
que sea fiel;
Un encuentro
que sea ansiado;
Un amor
que también sea compañero;
Una caricia
que sea suave;
Una demostración de cariño
aunque sea fugaz;
Un beso
que sea apasionado;
Una palabra
aunque que sea la mía...
Cierro mis ojos
y imagino cada un de esos momentos aguardados...
Sé que ni siempre ocurrirán
pero sigo creyendo
que algo bueno se me pasará,
o que un de mis sueños se realizará...
Al final, nunca sé
si sueño acordada
o si vivo dormida.
Sólo lo que sé
es que la expectativa
siempre es el aliento
que insisto mantener
en mi vida...
Ninfa Negra
miércoles, 5 de diciembre de 2007
Para hacerse un amigo...
¿Cómo se hace un amigo?
No hay reglas.
Tampoco recetas.
Simplemente se empieza a compartir
ideas e impresiones favorables...
Y de pronto, sin siquiera comprender la razón,
Se hace un amigo.
Lo más común es que esos amigos tengan más bien la misma edad,
Que hablen la misma lengua,
Que usen ropas semejantes...
Los dos casi piensan las mismas cosas...
¡Así es tranquilo para se mantener una amistad!
Una amistad fácil... y segura...
Ésa es la regla general.
El problema son los tercos (u obstinados)
Que insisten ser diferentes,
Que porfíen enseñarse poco convencionales,
se convertiendo así en amigos dispares.
Generalmente son aquellos que dicen lo que el amigo necesita oír,
Y no sólo lo que le va a gustar.
Son amigos que nos contestan,
Que nos provocan,
Que nos desafían y
que nos apoyan...
Esos amigos que no componen la regla general,
ésos que osan alejarse de los modelos convencionales,
suelen construir una amistad estrecha
Porque además la sinceridad que nos consagran
Suelen ser los más verdaderos amigos.
Ninfa Negra
No hay reglas.
Tampoco recetas.
Simplemente se empieza a compartir
ideas e impresiones favorables...
Y de pronto, sin siquiera comprender la razón,
Se hace un amigo.
Lo más común es que esos amigos tengan más bien la misma edad,
Que hablen la misma lengua,
Que usen ropas semejantes...
Los dos casi piensan las mismas cosas...
¡Así es tranquilo para se mantener una amistad!
Una amistad fácil... y segura...
Ésa es la regla general.
El problema son los tercos (u obstinados)
Que insisten ser diferentes,
Que porfíen enseñarse poco convencionales,
se convertiendo así en amigos dispares.
Generalmente son aquellos que dicen lo que el amigo necesita oír,
Y no sólo lo que le va a gustar.
Son amigos que nos contestan,
Que nos provocan,
Que nos desafían y
que nos apoyan...
Esos amigos que no componen la regla general,
ésos que osan alejarse de los modelos convencionales,
suelen construir una amistad estrecha
Porque además la sinceridad que nos consagran
Suelen ser los más verdaderos amigos.
Ninfa Negra
martes, 4 de diciembre de 2007
Momentos Recordados
Momentos preciosos...
los acordamos con una sonrisa en los labios
y una mirada distante.
Los contamos a los otros
con los detalles que nuestra memoria nos permite,
y cuando ella falla
inventamos detalles que,
por repetición o malicia,
luego se tornan verdaderos.
Al cerrar los ojos
casi se puede sentir el olor,
ver la presencia ajena,
o sentir su toque suave...
Momentos preciosos
generalmente son poco valorados mientras ocurren
y además de arrancarnos suspiros en nuestra nostalgia,
marcan intensamente nuestra mente
llenándola con alegrías
que no más pueden ser revividas,
excepto en ensueños,
ni siempre dormidos...
Ninfa Negra
los acordamos con una sonrisa en los labios
y una mirada distante.
Los contamos a los otros
con los detalles que nuestra memoria nos permite,
y cuando ella falla
inventamos detalles que,
por repetición o malicia,
luego se tornan verdaderos.
Al cerrar los ojos
casi se puede sentir el olor,
ver la presencia ajena,
o sentir su toque suave...
Momentos preciosos
generalmente son poco valorados mientras ocurren
y además de arrancarnos suspiros en nuestra nostalgia,
marcan intensamente nuestra mente
llenándola con alegrías
que no más pueden ser revividas,
excepto en ensueños,
ni siempre dormidos...
Ninfa Negra
domingo, 2 de diciembre de 2007
Inspiración traviesa
Quien me inspira, confieso:
Es hombre.
Es increíble cómo los hombres pueden provocar lo mejor
(¡y lo peor!) que hay en una mujer...
Pero no puedo confesar quién es.
Tal vez sea un amigo lejano,
No importa lo lejos que esté...
Porque puede ser lejano aquél que está cerca,
pero no está conmigo...
O aquél que se enseñe ausente
aunque esté a mi lado...
Lejano puede ser aquél que vive en otro sitio,
O que necesite cruzar los mares para encontrarme...
Tal vez sea alguien con quien hablo por la Internet...
O alguien que veo todos los días...
Tal vez no sea un sólo hombre.
Tal vez sean varios...
O un mismo hombre
que me presente varios momentos atrayentes de su vida...
No hay una contestación correcta,
tampoco exacta.
Tal vez todas las respuestas estén adecuadas,
O sigan equivocadas...
El hombre que me inspira
tal vez desconozca el arrebato que me causa...
O tal vez lo sepa...
¡No importa!
Sin embargo, si me preguntases lo que siento por él...
Sólo lo que te podría contestar es que...
¡Tampoco podría decírtelo!
Saberlo y no confesarlo
a mí me parece divertido,
a ti te puede parecer malicioso,
Y a él le puede parecer prohibido...
Ninfa Negra
Es hombre.
Es increíble cómo los hombres pueden provocar lo mejor
(¡y lo peor!) que hay en una mujer...
Pero no puedo confesar quién es.
Tal vez sea un amigo lejano,
No importa lo lejos que esté...
Porque puede ser lejano aquél que está cerca,
pero no está conmigo...
O aquél que se enseñe ausente
aunque esté a mi lado...
Lejano puede ser aquél que vive en otro sitio,
O que necesite cruzar los mares para encontrarme...
Tal vez sea alguien con quien hablo por la Internet...
O alguien que veo todos los días...
Tal vez no sea un sólo hombre.
Tal vez sean varios...
O un mismo hombre
que me presente varios momentos atrayentes de su vida...
No hay una contestación correcta,
tampoco exacta.
Tal vez todas las respuestas estén adecuadas,
O sigan equivocadas...
El hombre que me inspira
tal vez desconozca el arrebato que me causa...
O tal vez lo sepa...
¡No importa!
Sin embargo, si me preguntases lo que siento por él...
Sólo lo que te podría contestar es que...
¡Tampoco podría decírtelo!
Saberlo y no confesarlo
a mí me parece divertido,
a ti te puede parecer malicioso,
Y a él le puede parecer prohibido...
Ninfa Negra
Ensueño velado
Duerme
mientras tu alma camina por ensueños extraños
o ajenos...
Duerme
porque necesitas descansar.
Duerme
porque tu cuerpo fue dejado exhausto,
extenuado porque antes fuiste atraído por un raro bailado
y tú fuiste seducido y te abandonaste
al placer de la música y su ritmo.
Duerme.
Duerme y atrévete a soñar.
Un hada vela tu sueño.
Un hada juega con cada fantasía tuya
arrancándote sonrisas secretas
mientras tus ojos estén cerrados.
Tal vez ella comparta contigo
sus propios ensueños
los cuales tú mismo
no los recordarás cuando despierto...
No te despiertes ahora!
No ahora!
Duerme y ensueña un poco más
porque al despertarte
el hada marchará
y tal vez no regrese a tus ensueños jamás.
Ninfa Negra
mientras tu alma camina por ensueños extraños
o ajenos...
Duerme
porque necesitas descansar.
Duerme
porque tu cuerpo fue dejado exhausto,
extenuado porque antes fuiste atraído por un raro bailado
y tú fuiste seducido y te abandonaste
al placer de la música y su ritmo.
Duerme.
Duerme y atrévete a soñar.
Un hada vela tu sueño.
Un hada juega con cada fantasía tuya
arrancándote sonrisas secretas
mientras tus ojos estén cerrados.
Tal vez ella comparta contigo
sus propios ensueños
los cuales tú mismo
no los recordarás cuando despierto...
No te despiertes ahora!
No ahora!
Duerme y ensueña un poco más
porque al despertarte
el hada marchará
y tal vez no regrese a tus ensueños jamás.
Ninfa Negra
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