Soy verde, resbaladiza.
Temo el aguijón tanto como el escorpión teme el río.
Temo el aguijón tanto como el escorpión teme el río.
Él quiere irse.
Yo dudo, pero racionalizo.
Yo dudo, pero racionalizo.
Decido que confío hasta la otra orilla del agua.
Casi llego al medio de la travesía:
una traición me alcanza en una picada.
Y eso es algo que no se comprende de inmediato -
la torpeza del veneno es la culpable.
Casi llego al medio de la travesía:
una traición me alcanza en una picada.
Y eso es algo que no se comprende de inmediato -
la torpeza del veneno es la culpable.
Mientras tanto, la carga en mi espalda se hunde a la corriente.
Gritos me despiertan.
Otro sueño sobre una rana y un artrópodo mientras la verdadera pesadilla se acerca.
El escorpión amigo me sonreí y dice:
"mártir o vilano, no hay cómo luchar contra su propia naturaleza".
Ninfa Negra
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